Gobernanza para un tiempo nuevo: ¿Coaliciones inteligentes?

Una vez despejado el tablero electoral, serán necesarias coaliciones para garantizar la gobernanza en muchos de nuestros Ayuntamientos y Comunidades Autónomas.   Desde este blog hemos hablado de requisitos para un gobierno inteligente que cifrábamos en cuatro aspectos principales (Construir la gobernanza; Retener y atraer talento gestor ; Ajustar la estrategia; y Ofrecer resultados de una forma Transparente y Sostenible en el tiempo). Hoy trataremos de reflexionar sobre gobernanza y talento en los nuevos escenarios.

Para empezar el debate, habría que intentar evitar algunos efectos colaterales y perversos de las viejas coaliciones, que son principalmente de dos tipos:

-Encarecimiento a efectos presupuestarios, por estar obligados generalmente los mayoritarios a “ceder demasiado” en las negociaciones, lo que se ha traducido hasta ahora en “colocar gente” de los partidos coaligados (asesores, directivos de confianza,…), empresas afines en los concursos,..etc.

-Ineficiencia, al basarse estrictamente los pactos en repartir “parcelas de poder”, reinos de taifas (concejalías o consejerías) donde el grupo político correspondiente hacía y deshacía a su antojo. No en vano, se hablaba coloquialmente de “cortijos” o “chiringuitos”.

Un Gobierno Inteligente tendrá que construir su gobernanza sabiendo coaligar programas e intereses sin menoscabar la ética pública, sin renunciar a la eficiencia y buscando la obtención de resultados en la gestión para cada uno de los coaligados.

Veamos algunas ideas para ello, intentando evitar los efectos perversos señalados.

 

La negociación programática se tendría que basar en aquellos aspectos realmente prioritarios para la ciudadanía. La regeneración democrática (pacto contra la corrupción) es un eje sencillo para formar alianzas de gobierno, aunque va a ser muy difícil para aquellos partidos y personas que llevan muchos años gobernando o estén relacionados con la corrupción. La lucha contra la desigualdad y la precariedad o la lucha contra el desempleo pueden ser otros dos ejes clave para articular proyectos de gobierno (he tratado estos temas en un post anterior).

 

A la hora de elaborar los diseños de gobernanza, hay que pensar que la cúpula de gobierno de una Institución debería ser relativamente reducida para garantizar los mínimos de eficiencia. Así por ejemplo, en Ayuntamientos medianos y grandes, no más allá de 3 a 5 grandes áreas o tenencias de Alcaldía (Madrid o Barcelona son casos aparte) con una cadena de mando directivo y funcional lo más corta posible en lo vertical. Hay que pensar que en el núcleo duro citado tendrían que entrar los partidos coaligados, en cierta proporción a los resultados electorales, por lo que la “alianza programática” debe ser sólida.

Muchos años de gobierno continuado o de mayorías absolutas han ido inflando artificialmente las estructuras políticas y directivas que, en forma de “isla de coral”, se han ido superponiendo unas sobre otras bajo presiones a veces clientelares o corporativas. Suelen tener razón los partidos nuevos cuando hablan de la necesaria reducción de altos cargos. Y eso empieza por tener una cúpula de gobierno corta.

A partir de ahí se tienen que completar la formación de gobiernos con Delegaciones específicas, presidencias de organismos y empresas públicas y órganos territoriales descentralizados (Juntas de distrito), que deberían tomar mayor relevancia.

En los Ayuntamientos, no tendría que ser imprescindible que todos los concejales de gobierno tengan asignados departamentos de gestión. Quizás sería conveniente romper la extraña pareja siamesa concejal-director, que ha provocado un duopolio de intereses, una fragmentación exagerada y el encarecimiento y encastillamiento de la gestión en múltiples reinos de taifas, haciendo dificilísimo el trabajo transversal, vital hoy en cualquier organización.

Frente a ello, se podrían tener por ejemplo, “concejales de proyecto”, cuya misión sería potenciar e impulsar determinados proyectos aprobados y priorizados en el programa de gobierno (influyendo en sus compañeros de gobierno y en la sociedad civil), pero sin inmiscuirse en la gestión cotidiana, ni intentar influir en aspectos como los contratos o la operativa diaria, que deben estar en manos de funcionarios.

Como dice un buen amigo y experto consultor Marcos Lekuona, los políticos deben estar más dedicados a “la política” -y a no perder el contacto con los electores- y menos ocupados en la “supervisión de la gestión”, pues para eso están los funcionarios y directivos.

 

Retener y atraer el talento gestor es la segunda gran tarea de un Gobierno inteligente, cuyo primer paso sería aprovechar el existente en la Organización.

Al igual que en otros campos, en líneas generales, los funcionarios y empleados públicos incorporados en estos 30 años de democracia son profesionales confiables y bien preparados. Casi todas las organizaciones públicas consolidadas disponen de empleados públicos perfectamente capacitados para ocupar los puestos directivos, en un espectro además de amplio pluralismo ideológico.

Durante estos años, diferentes instituciones, empezando por el Instituto Nacional de Administración Pública (INAP) y otras, han invertido muchísimo dinero en la formación de directivos públicos. Sería muy conveniente “recuperar esa inversión” y aprovechar el talento emprendedor diseminado en nuestras organizaciones.

Desde la sociedad civil también nos proponen fórmulas para implantar la dirección pública profesional y de una u otra forma, cada vez es más evidente que se hace necesario reglamentar mínimamente el acceso a esos puestos entre las personas capacitadas y acreditadas para ello. Se podría hacer con relativa facilidad, simplemente con desarrollar la normativa existente (EBEP).  

Dicho esto, nadie con conocimiento de la Ciencia de la Administración niega la necesidad y la importancia de los asesores y personal de confianza, pero restringidos a ciertas tareas y en un número reducido y proporcional al tamaño de la Organización. El profesor Jimenez Asensio trata muy bien esta cuestión, y las propias leyes, -incluida la de régimen local, al margen de sus múltiples defectos- han puesto límites que en algunos casos se podrían mejorar.  

No hay que renunciar a incorporar talento externo, tanto de otras Administraciones (permutas, comisiones de servicio, ..etc) como directamente de la calle cuando así lo requieran la especificidad o novedad de determinados puestos. En esto, como en tantas cosas, la nueva y la vieja política -conceptos que tenderán a confluir por “simbiosis”- deberán ser también flexibles e innovadoras.

 

Pero sobre todo, el gobierno y las coaliciones inteligentes, tendrán que ser en primer lugar, decentes. Veremos en los próximos meses si la innovación necesaria alcanza también a las fórmulas de gobernanza. El debate está abierto….

 

 

 

NOTA.- En paralelo a la construcción de la gobernanza, se deberá proceder “de manual” en los pasos legales para la constitución de las corporaciones y gobiernos. Dejo aquí algunos enlaces de interés al respecto: 1-Manual práctico para la constitución y gestión de las nuevas corporaciones locales (Concepción Campos Acuña). Edit. Wolters Kluver. 2.-Cómo gobernar y dirigir un Ayuntamiento (RJ Asensio) Edit. IVAP. 3.-Calidad democrática y buen gobierno (Antonio Díaz). Edit. FEMP-AEVAL.

Innovar es hacer, además de compartir en #redes

“Sin duda el INTERCAMBIO, la comunicación sin barreras, la suma y mezcla de ideas y experiencias innovadoras es uno de los mejores caldos de cultivo para el cambio organizativo y por eso precisamente las redes sociales tienen tan alto potencial innovador”

 

Para afirmarse en ello no hay más que escuchar algunas de las aportaciones del último #cnis2015, que es en sí mismo un conglomerado de impulso a la innovación pública, auspiciado por M. Angel de Bas y apoyado además en ese club de innovadores/as públicos que está sabiendo nuclear, implicar y mantener en el tiempo.

Y para seguir reafirmándose no hay más que entrar en la red social Novagob y ver cómo se dispara la creatividad y la capacidad de propuesta, cuando un grupo de profesionales entusiastas se ponen a producir ideas de forma colaborativa, por ejemplo para un programa electoral abierto, a entregar gratuitamente a la sociedad y los partidos políticos.

Además del intercambio de ideas, otra clave para la innovación es ponerlas en PRÁCTICA, y aquí entra en juego la capacidad de combinar adecuada y virtuosamente lo “analógico con lo digital”, el camino de ida y vuelta entre ambas realidades, como esbozamos en el debate sobre “Redes, innovación e innovadores” (VIDEO).

Por eso me estoy imaginado el enorme potencial que puede tener la sinergia futura entre una plataforma social digital como Novagob y el conglomerado medio analógico-digital que se ha ido creando por el citado Club de innovadores en torno a este exitoso congreso CNIS, donde coexisten en relativa armonía empleados públicos, directivos, empresas relacionadas con las TIC y la innovación, e incluso algún que otro político -quizá no tantos como fuera de desear-. Una buena mezcla, no siempre fácil de agitar y combinar con las dosis adecuadas (para mi gusto, por ejemplo, las ferias smarcity pecan de sobredosis empresarial).

 

Porque la innovación la producen las PERSONAS y es necesario hablar de ellas si queremos reflexionar sobre Innovación. Como señaló Fernando Gallego, puede que haya algunos informáticos “pusilánimes”, pero coexisten con otros mucho más inquietos, como los que recientemente acaban de crear ATIAL, o como los que hace ya tiempo crearon ASTIC, como redes analógicas y virtuales, plataformas de influencia para la innovación pública desde el colectivo de los profesionales TIC. Jose Manuel Pacho dejó muy claro que hay que apoyarse en ellos y en la tecnología como palanca e instrumento de transformación, pero siempre hacia unos objetivos que debe marcar la estrategia institucional.

También es posible que siga habiendo muchos Secretarios e Interventores más bien conservadores, que se sienten mucho más cómodos en el papel de “árbitros del partido” (también necesario e importante, por cierto), pero no me cabe ninguna duda y lo hemos visto en la figura de Victor Almonacid, (miembro de COSITAL y merecido premio al Innovador público 2015) que cada vez son más entre esos profesionales, quienes no solo están dispuestos a empujar y rematar los proyectos de cambio, sino incluso a hacer de coordinadores y entrenadores (coach) de esos procesos, compartiendo protagonismo con otros directivos y profesionales públicos.

Pues como se ha repetido reiteradamente, otra de las claves de la innovación es COMPARTIR, y el compartir empieza en la propia casa (en cada Ayuntamiento, Comunidad u Organismo estatal) para lo que hace falta crear redes internas y el clima de colaboración adecuado para que funcionen, como apuntó certeramente Nacho Criado, junto a redes externas conectoras de talento interorganizativo, que es lo que está haciendo en este momento con éxito la red social Novagob. Por cierto, para quien no sepa cómo empezar en este campo de las redes y la innovación, os dejo un excelente post que acaba de publicar Antonio Galindo en su blog.

 

Me gustó la definición aportada por Marta de Miguel en su contundente intervención en la mesa de innovadoras públicas, tanto en lo que significa innovar: “cambio disruptivo apoyado en la creatividad”, como en su diferenciación de otros asuntos sin duda muy importantes pero distintos, como son la mejora continua o la mera adaptación tecnológica. Y desde luego que innovan las personas, tanto desde los espacios informales (los llamados intraemprendedores) como desde las estructuras formales de poder organizativo. Como bien dijo Marta, no hay cambio sin alianza con el poder formal, y uno de nuestros objetivos tiene que ser tejer esas alianzas para conseguir organizaciones innovadoras…

 

…Pero no lo olvidemos, la creatividad y el hecho de compartir no son suficientes, hay que pasar al HACER, y solo podremos hablar finalmente de innovación si las ideas se ponen en práctica, si se implantan y dan valor y utilidades a la sociedad.

 Para finalizar y hablando de hacer cosas, dejo tres ejemplos. Antonio Ibañez nos comparte desde Novagob la 3ª edición de la Guía de usos y estilos en redes sociales de la Junta de Castilla y León; En el Ayuntamiento de Alcobendas, acabamos de implantar 2 pequeñas aplicaciones, una para simplificar la participación 2.0, y otra para obtener ticket de cita previa desde móvil a la hora deseada en el Servicio de Atención ciudadana (SAC). Finalmente, mi colega Oscar Cortés acaba de esbozar un modelo para la “gobernanza de las redes” en el Ministerio de Justicia a través de una norma interna, y además lo cuenta en su último post “burocratizando las redes”.

Sin duda el tema nos dará para nuevos debates, y al igual que Fernando Gallego, yo también recomiendo la serie Black Mirror, donde podréis ver los inquietantes resultados de una tecnología ajena a la gobernanza democrática.

¡Gracias por un intenso y ameno #cnis2015!

Redes sociales, Innovación e Innovadores en las Administraciones. #cnis2015

Los próximos 20 y 21 de abril nos encontraremos muchos innovadores públicos en el Auditorio de la Fabrica Nacional de Moneda y Timbre de Madrid, sede del Congreso CNIS2015, este año bajo el lema “Gestionando el cambio, aplicando soluciones”, cuyo programa os dejo aquí. Es atractivo y tengo la impresión de que vamos a disfrutar y aprender.

 

Miguel Angel de Bas, que es una de los mejores conectores de gente, proyectos e ideas que conozco, nos ha invitado a que aportemos alguna novedad sobre “Redes sociales, Innovación e Innovadores en las Administraciones”. Con este pretexto, lanzo esta reflexión y algunas preguntas que no sé si serán pertinentes o impertinentes, pero que intentaré formular a los colegas que me acompañen en la mesa (espero perdonéis alguna que otra provocación):

José Manuel Pacho, de la Junta Directiva de ASTIC y Responsable TIC / CIO del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB)

Víctor Almonacid. Secretario General, Ayuntamiento de Alzira. Vicepresidente y responsable de modernización y transparencia de COSITAL

Juan Ignacio Criado. Director de Novagob y Profesor en el Departamento de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la U.A.M.

Fernando Gallego. Presidente ATIAL y Director de Informática, Ayuntamiento de Picanya. Valencia.

 

Las redes están ya presentes en casi todas las Administraciones, pero me atrevería a decir, que su utilización en buena parte de los casos y organizaciones deja bastante que desear desde el punto de vista de su valor añadido para los ciudadanos. Todavía encontramos muchísimos perfiles concebidos como un canal más del Gabinete de Comunicación utilizado para la propaganda institucional o del político de turno.

Porque no seamos ingenuos, el uso de las redes no nos hace por inspiración divina ni más inteligentes, ni más creativos, ni más innovadores. Como dice Alfonso Alcántara, “las redes pueden aumentar nuestra visibilidad pero no nos hacen interesantes”. Por el hecho de abrir perfiles en redes no hacemos automáticamente nuestras administraciones más abiertas ni más transparentes. Dependerá de cómo las usemos.

Por la misma razón que los nativos digitales, por el hecho de serlo y manejar con mayor habilidad la tecnología, no son por arte de magia “smartcitizens”.

Pero realmente ¿cómo son esos millenials?, ¿cómo es el nuevo ciudadano digital? ¿y el emigrante digital?… esta puede ser una primera pregunta para Nacho Criado, Director de Novagob y Profesor en el Departamento de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la U.A.M. Luego le preguntaremos por Novagob.

Propondré por tanto a los miembros de la mesa y a los presentes en la sala, que lancemos una mirada a las redes sociales primero desde el ciudadano y sus necesidades, y después desde el Gobierno y la Administración, desde la gestión.  ¿Qué nos están pidiendo los ciudadanos y en qué aspectos más claros las redes pueden aportar valor?. Parece obvio que hay una gran demanda social de calidad democrática, transparencia y lucha contra la corrupción ¿en qué medida las redes pueden aportar valor aquí? ¿seria ésta la estrategia de fondo más adecuada para “enganchar”nuestra gestión y política de redes?.

Yo sé que este tema lo toca con frecuencia Victor Almonacid en su Blog y quizás pueda sintetizarnos una breve respuesta. También le preguntaré por el aporte de las redes sociales para Secretarios e Interventores y al ámbito jurídico en general, ¿podrán las redes ayudar a innovar este colectivo profesional tan conservador?.

Siguiendo con la tecnología y la innovación, de la misma forma que por tener un “smartphone” no necesariamente una persona se convierte en smatcitizen, tampoco una ciudad por llenarla de sensores se convierte en una “ciudad inteligente”, ¿verdad? ¿o qué opináis los más tecnólogos?..

A mi me inquieta mucho y me preocupa la fascinación de algunos por la cacharrería y los gadchets. Tuve un concejal una vez que era un auténtico “poseso” de los cacharros electrónicos y además como el juguete era gratis…. ¡peligro!. Ojalá no nos pase con la infraestructura informática lo mismo que con otras infraestructuras físicas, que vayamos “sobrados” y provoquemos extrañas “burbujas”.

El otro día me hablaba un colega de un Ayuntamiento que está en un maravilloso “proyecto smartcity” abordando una renovación integral de comunicaciones, migración a la nube, renovación de equipos… etc,etc… Como lo habían adjudicado en un macroconcurso “unificado”, los flamantes adjudicatarios comienzan su revolución (¡qué casualidad!) por renovar toda la maquinaria tecnológica (fotocopiadoras, teléfonos fijos y móviles, pantallas , …) , no importaba que algunas funcionaran perfectamente, toca cambiar y se cambia indiscriminadamente.. ¿por qué?.

Mientras tanto, la estructura básica, el modelo y bases de datos, que es lo que nos garantiza los servicios on line y nos prepara para un uso inteligente del Big data, a veces ni está ni se le espera ……..¿? .

Mis preguntas para Fernando Gallego de ATIAL y Jose Manuel Pacho de ASTIC, irán en esta dirección, ¿cuáles creéis que deben ser las prioridades en la innovación tecnológica? ¿cómo veis esta cuestión desde el punto de vista global de la AGE o los Ayuntamientos? ¿es siempre la solución externalizar? ¿cómo y quien gobierna esas macro externalizaciones?… ¿son conservadores o innovadores nuestros informáticos?

Y hablando de gobernanza volvamos a las redes. Quizás más del 70 % de los responsables de redes sociales en las instituciones son actualmente los Dptos de Comunicación.. ¿deben ser las redes una cuestión “exclusiva” de Comunicación?, ¿qué va a ocurrir cuando en muchos Ayuntamientos cambien los Alcaldes y con ellos sus Directores de Comunicación, que como sabéis son puestos vinculados muy estrechamente – y así debe ser- a la “confianza política”? ¿es la Comunicación el espacio estructural u orgánico más adecuado para organizar las redes sociales corporativas, las de los servicios?, ¿qué otros espacios o fórmulas vislumbráis?…. La gobernanza de la tecnología no es un tema nuevo, sino más bien un clásico, pero ¿cómo ha de ser la gobernanza de las redes sociales?.

Finalmente, ¿en qué aspectos y áreas sectoriales de gestión pueden las redes sociales facilitar claramente los procesos de Innovación: participación, atención ciudadana, empleo, juventud, …..? ¿Cómo se están viendo estos temas desde ese observatorio tan privilegiado como es Novagob? ….. Estas y otras preguntas en un debate que ya se ha iniciado en Novagob y que remataremos en apenas 50 minutos en #CNIS2015, ¿os lo vais a perder? .

Nos vemos el próximo martes día 21 en la Fabrica de la Moneda (Madrid).

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Antonio Díaz Méndez
Sociólogo y gestor público. Experto en Estrategia y Administración Inteligente (Saber mas..)

Eloy Cuellar Martín
Profesor del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Carlos III de Madrid. (Saber mas..)